domingo 18 de julio de 2010

Yo tuve un amor...

Yo tuve un amor casi desértico que se hundió sobre el mar, mas allá de todos mis ruegos.


Invoco las fuerzas de mi corazón, este corazón que se mezcla con el aire, con la fiebre, con los árboles, y la sed.

Invoco el silencio, que venga a curarme de las palabras.

No quiero hablar.

Un mar oscuro se desplaza sobre la planicie, con cara seria y manos duras...
el árbol esta ahí, desafiando el paso de la urbe...
y yo aquí en mi desierto, recordándote venir.
Y no vienes.

Los momentos saltan, uno tras otro, para siempre...
por siempre...

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